1 de junio de 2006

El Gran Heroe Americano



Este sabado termina V, y el domingo, Cuatro empieza la emision del Gran Heroe Americano.


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9 comentarios:

BrUs dijo...

Wow! por fin podré verla, por desgracia cuando la emitieron yo todavia no era, y la unica referencia que tengo de la serie es una foto de mi hermano con unos ocho años disfrazado de él. Viva cuatro y sus sesiones remenber!!

Jota___ dijo...

Lo malo de la niñez es que es una época confusa. Me encantaba la serie, pero ahora que has dicho eso, Brus, creo que en mis recuerdos hay interferencias entre el auténtico GranHéroeAmericano y el impostor Breadbimbo. Antes, eso sí, de que Breadbimbo fuese el SuperHéroeMurcianoMarrano que conocemos.
En aquella época Canteris era... bueno quien quiera saberlo que se lo pregunte a él (jeje, y todavía hay quien dice que "cualquier tiempo pasado fue mejor", jejeje).

breadbimbo dijo...

Os deseo a los dos vomitos en proyectil, diarrea con melena y tos perruna.

Jota___ dijo...

Nadie me había deseado nunca una buena diarrea con melenas. Gracias. :')

breadbimbo dijo...

Melena es cuando tienes sangre fresca en las heces

Jota___ dijo...

Ya lo sabía... Llamábamos Elena Melenas a la profesora de Matemáticas de 3º de BUP... Sí, esa, la que cada día llevaba las tetas colocadas en un sitio distinto y sorprendente... La de la boca paralizada y más collares de oro que Mr. T.
Aaahh!
Que agradables recuerdos... Elena Melenas...

breadbimbo dijo...

Quitando la boca torcida, y el relleno aleatorio de sus tetas, a mi me daba muchisimo morbo, no se si por su culo perfecto dentro de esos pantalones de cuero negro (estara mi recuerdo embellecido por la bruma de los tiempos pasados?), o porque era lo unico no vomitivo del instituto....

Jota___ dijo...

Ese culico apretao dentro de los pantalones de cuero...
Y nada más.
Ni una brisa de inteligencia en sus palabras, ni un destello de imaginación y/o sabiduría.
Y esa voz... de niña gangosa "porque sí, porque yo quiero".
El pelo... el pelo decolorado, para enfatizar un pelín más el brillo del oro de sus pendientes, pulseras, anillos, collares.
Pero lo mejor de ella se lo quedó un tipo albino y viejo. Yo lo ví. Vino a recogerla varias veces, y al final confesó que era su marido.

Y esa es la historia de Doña Elena Melenas.

breadbimbo dijo...

Jodé tio, me ha recordado la oda al chupachotas. Solo te falta una guitarra sin una cuerda, y que te salga un brazo de la frente ;-P